En el año 1970 hubo un terremoto en Beas que cayó la ermita de la Virgen de Clarines y la casa de la ermitaña. Para poderlas reconstruir hacía falta mucho dinero que que la Hermandad de Nuestra Señora de los Clarines no tenía.
Así surge la idea de montar un Nacimiento Viviente, parecido a los que por esas fechas se instalaban en muchas de las casas de Beas , pero en grande , en el que los protagonistas fuesen los propios niños del pueblo para que diesen vida a los personajes y figuras de estos nacimientos y en el que los animales de los belenes familiares, fueran reales.
Además de abrirse los sábados, domingos y días de fiestas del mes de Diciembre para todas las personas que quieran visitarlo, también se abre tres días de Diciembre entre semana para que vengan los niños y niñas de los colegios. Son muchos los escolares que lo visitan todos los años en estos días.
En el primer año el número de visitantes fueron 2500 personas. Desde entonces se ha montado todos los años el Belén y cada vez lo han visitado más personas.
Este año ha hecho 46 años que se abrió. En total lo han visitado 19276 personas. De ellas 3317 han sido niños y niñas; 13820 adultos y 2139 lo han visitado por las mañanas con sus maestros y maestras.